En mis agendas del trabajo siempre pone ‘Fuck it!’

Retomo mi silencio bloguero con algo que me perturba desde hace mil. Cuando alguien quiere hacer de repente una campaña de Google Adwords ( o Facebook Ads) quiere un montón de visibilidad, un montón de clics y conversiones a porrón (Generalmente sin tener claro qué implica convertir, pero la verdad es que nadie nace sabiendo), pero todo es imposible y más cuando muchas veces encontramos otros problemas de fondo que hay que resolver antes de lanzar cualquier campaña.

La primera reflexión que intento que haga un cliente es dónde quiere anunciarse porque, si le preguntas sin hacer pensar, lo más normal es que te diga “en todas partes” al considerar que, a más gente vea tu anuncio, más posibilidades de vender. Y no.

  1. Cuando alguien te está buscando activamente en Google es porque te necesita. Por eso la red de búsqueda es perfecta para empezar y para ir trabajando las ventas. Si tú necesitas un fontanero y no tienes uno de confianza, es posible que entres en Google y pongas “fontaneros en XXX”. O si estás buscando una estantería modular, buscarás “estantería modular” o algo parecido y lo más normal es que compartes artículos y precios durante unos días antes de tomar la decisión de compra.
  2. Cuando alguien te ve por ahí, quizá le interese tu producto, pero ahora no le haces falta. Estás leyendo el Sport, de mala leche porque el Barça no remontó contra la Juve y ves un banner de un fontanero que tiene pinta de majo y profesional. Puede que en ese momento digas “no necesito un fontanero para nada” y sigas enfurruñado leyendo el periódico. O que pulses en el enlace porque hace poco te hacía falta un fontanero y acabaste llamando un malecero. Luego apagas el navegador y sigues con tu vida. O que estés consultando una web de decoración en busca de consejos para colocar alfombras y te encuentres un banner de estanterías modulares que tienen buena pinta, pero lo que tú necesitas es que alguien te aconseje sobre las alfombras. Tal vez después de un tiempo, hago te haga recordar esa marca, ese tipo de estantería o ese color que te llamó la atención y busques esa marca en Google para terminar comprando (o no) la estantería modular.

Esa es la diferencia básica (y muy simplificada) entre anunciarse en la red de búsqueda o en la de display. A los comerciantes les explico que la red de búsqueda es como el que entra en tu tienda preguntando por un precio o por un producto y la red de display es como ver el escaparate o una valla en una carretera. Puede ser bonito pero es muy posiblemente que ahora mismo no te haga falta.

Entonces… ¿Display sí o display no? Pues si tienes claro en qué consiste el display, para qué te va a servir (y para qué no) y, sobre todo, qué puedes esperar de los anuncios de Display, entonces sí. Si esperas medirlo con los mismos ojos que una campaña de búsqueda, en términos de ventas y de CTR, entonces es mejor que inviertas el presupuesto en otra cosa. Si quieres darte a conocer al mismo tiempo que haces una campaña de búsqueda muy concreta, apuesta por una propuesta de valor que te diferencie mucho y que ayude a que la gente te recuerde (“La estantería modular que se monta mientras tomas una cerveza” o alguna barbaridad por el estilo), haz un landing molón que lleve a la gente a suscribirse a tu blog con tips sobre almacenaje y ve preparando una campaña de remarketing de búsqueda para que aparezcamos cuando esa misma persona busque las estanterías modulares un tiempo prudencial después. Por ejemplo